
La lectura ha sido mi gran pasión desde que tengo memoria. Cada vez que abro un libro, siento que me adentro en un mundo nuevo y fascinante. Pero no fue hasta hace unos años que descubrí que mi amor por la lectura podía llevarme a convertirme en escritora. No recuerdo el momento exacto en el que decidí empezar a escribir mi propio libro, pero sé que todo comenzó con mi estrategia de marcaje.
Empecé a aplicar mnemotecnia a todos los libros que leía, creando mi propia técnica de anotaciones, colores y dobleces en las esquinas. Cada libro se convirtió en una relación especial para mí, y todos ellos están marcados de alguna manera.
Sin embargo, cuando entregué mi primer libro para ser evaluado, recibí una respuesta poco inspiradora. A pesar de la desilusión, decidí seguir escribiendo sobre lo que sabía y lo que quería compartir con los demás.
Aprendí que es importante cuidar a quién le entregas tus sueños y leer bien los aprendizajes para poder tomar acción. Los rechazos no son el fin del camino, sino una oportunidad para seguir aprendiendo y mejorando en el camino de la escritura. Después de años de escribir sin saber exactamente cuál era el camino, he publicado varios libros para el área profesional, cuentos infantiles, artículos de opinión y creado mi propio programa de escritura.
El camino de la escritura puede ser un camino lleno de obstáculos y desafíos, pero si cuidas tus sueños y sigues escribiendo sobre lo que sabes y quieres compartir con los demás, podrás superar cualquier obstáculo. «Besar sapos», o sea, equivocarme muchas veces, se ha convertido en una herramienta de vida y de trabajo que me ha llevado a descubrir mi verdadera pasión y mi camino en la escritura. Siempre estaré agradecida por mi amor por la lectura, ya que ha sido el camino que me ha llevado a convertirme en escritora y mentora para escritores, lo que me ha ayudado a poder compartir mis sueños con el mundo.

Nos leemos en la próxima entrega


